viernes, 11 de septiembre de 2015

Pi está en todas partes

LA PAYASITA PI EN EL PAÍS DE LAS MATEMÁTICAS, capítulo 1
en pdf

—¡Mamáaa!, ya hemos terminado y estamos esperando. Ven a contarnos el cuento.
—Voy. Tengo que coger un par de cosas.
    
    María entró en la habitación con un reloj redondo de madera, del tamaño de un plato pequeño, una cinta métrica de costurera y una pequeña calculadora.

—Hoy no te pintaste la cara—señaló Pablo.
—Tienes razón, hoy no me maquillé. Pero no pretenderás que me pinte la cara todos los días que te cuente un cuento de la payasita Pi. Quitar el maquillaje me lleva un rato. Y cuando os dejo para dormir lo que más me apetece, mi amor, es irme al salón y relajarme un rato, no lavarme la cara.
—Esas cosas que traes, ¿tienen que ver con lo que nos vas a contar?—preguntó Hugo.
—Efectivamente, ¿empezamos?.



    «La historia de hoy comienza con el traslado del circo de la payasita Pi. Habían terminado sus actuaciones por las Tierra del Análisis y se trasladaban a Geometría. Durante un mes tenían intención de actuar en varias ciudades. Su primera parada era Euclides, la más antigua ciudad de toda la región.

    »A su llegada a Euclides, como siempre que llegaban a cualquier ciudad, la primera tarea de los matemáticos del circo era montar el campamento. Se instalaron en una gran explanada a las afueras de la ciudad. El campamento ocupaba la mayor parte de la superficie disponible. Como es habitual, instalaron la carpa en el centro. Las caravanas de los trabajadores del circo, a su derecha, formando una cuadrícula de calles perpendiculares. A su lado, entre las caravanas y la carpa, montaron la gran tienda que servía de comedor y cocina. A la izquierda de la carpa, los vagones que usaban para trasladar los materiales y herramientas y también las caravanas de las fieras.

    »Todos los que trabajaban en el circo habían estado muy atareados los dos últimos días preparándolo todo. Pero hoy, por fin, el circo abría sus puertas. Todos estaban muy ilusionados y esperaban una buena entrada. Hacía bastante tiempo que no actuaban en Euclides y sabían que había muchos matemáticos en la ciudad con ganas de verlos.

    »Los matemáticos de Euclides son, en su mayor parte, criaturas geométricas. Abundan los polígonos y los poliedros, también los puntos, las rectas y segmentos, los ángulos… Puedes encontrar criaturas curvas como las cónicas, las esferas, los cilindros o los conos. Todos ellos se cuentan, junto con los números naturales, originarios de Aritmética, entre los matemáticos más antiguos del País de las Matemáticas.

    »A la primera actuación, para la que se agotaron las entradas rápidamente, acudieron varios de los matemáticos más importantes de la ciudad. Entre ellos, el alcalde Pimedios, un ángulo recto que había ganado, consecutivamente, las últimas cinco elecciones y que había conseguido devolver a Euclides el esplendor perdido. La ciudad de Euclides era muy antigua y había sido la más importante de Geometría durante muchísimo tiempo. Cuando los territorios no euclídeos de Geometría comenzaron a poblarse, nuevas y pujantes ciudades surgieron. Euclides entró entonces en un periodo de decadencia que parecía haber llegado a su fin gracias, entre otros, al alcalde Pimedios.

    »No os voy a contar todos los números que contiene el espectáculo que ofrece el circo de la payasita Pi: trapecistas, equilibristas y contorsionistas, bailarines, canciones, animales,… Tampoco la desternillante actuación de los payasos Pi, 13 y sus compañeros. Solo os contaré una breve parte del número de Pi. Una que suele incluir en sus actuaciones…, pero que no siempre es igual.  

    »A la payasita Pi le gusta decir que ella está en todas partes. Aunque el que en realidad está en todas partes es su tocayo el número irracional  ∏, de la región de la Aritmética, uno de los habitantes más famosos del País de las Matemáticas.»


—¿Qué es un tocayo?—preguntó Pablo.
—Uno que se llama como tú, como Pablo tu compañero de clase. En el País de las Matemáticas hay mucha gente que se llama Pi, no solo nuestra payasita y ese número tan importante.
—Sigue mamá—dijo Hugo.


    «En muchas de sus actuaciones, nuestra payasita enseña cómo encontrar ese número tan importante llamado Pi. La forma de hacerlo depende del lugar en el que esté actuando. Estando en Euclides solo podía buscar a ∏ usando la más primitiva forma de hacerlo, buscarlo en las cosas redondas. Atentos.»

    María se incorporó, cogió el reloj, la cinta métrica y escenificó su narración.

—Medimos el contorno del reloj…, ¡62cm!—, dijo la payasita Pi mientras tecleaba el número. Un 62 apareció en la pantalla del escenario junto a la palabra “perímetro”—. Medimos el diámetro del reloj. Con cuidado…, de lado a lado y pasando por el centro. ¡19’7cm!—. Pi tecleó este nuevo número y en la pantalla apareció al lado de la palabra “diámetro”. 
—¿Cuántas veces es mayor el contorno del reloj que su diámetro?—, preguntó Pi al público. 
—Tienes que dividir los números—, le contestó un joven segmento desde la segunda fila. Pi le miró y, con una sonrisa de aprobación, pulsó la tecla de dividir. Al momento un parpadeante 3’14 apareció en la pantalla y después una cerrada ovación del público.»


—¿Cuándo salen Los Irrazonables, mamá?, preguntó Pablo.
—En esta historia de Pi no salen, mi amor. Ya sé que ayer te prometí que iban a salir, pero se ha hecho tarde buscando a ∏ en las cosas redondas. Son casi las diez de la noche y mañana además de cole tenéis kárate. Te prometo que mañana te cuento la primera vez que Pi tuvo que pararle los pies al malvado Girolamo Kronecker. 
—¡Vale pero no te olvides, eh!, dijo Pablo.
—Venga Hugo, dame un beso y sube a tu cama—dijo María—Pablo, un beso. Hasta mañana enanos.
—Hasta mañana, mamá— contestaron los hermanos.


    María apagó la luz, miró a sus hijos, sonrió y salió de la habitación. Mientras cruzaba el pasillo pensó en la cuadratura del círculo y en Évariste Galois, mientras tarareaba una de sus canciones favoritas de los Rolling Stones. En el salón de su casa, a las 10:03 de la noche, por fin se relajó.

La próxima semana: Pi contra Kronecker
Publicar un comentario